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A PROPOSITO DE IGNORANCIA

Por: José Manuel Herrera Salcedo

Me quede sorprendido al leer la carta titulada “LLAMESE IGNORANCIA alumnos de odontología de la uach” y que es firmada por: “alumnos de odontología”, por lo que me permito hacer los siguientes cometarios: Se me hace de mal gusto que los alumnos de odontología hablen mal de ellos mismos. Si los alumnos solo saben quién es Santa Apolonia, que está pasando con la enseñanza. Y para hacer investigación se requiere la participación y asesoría de un maestro. El uso de las tecnologías de la información es algo cotidiano y más para los jóvenes, porque hay personas mayores que le tienen miedo a la computadora y no saben cómo guiar al alumno para hacer buen uso de ella. No creo que otras universidades se rían de la cantidad de trabajo que les piden a los alumnos, ya que la facultad y la UACH en general están entre las mejores del país. ¿Cuánta práctica clínica hacen en España los estudiantes de odontología? El alumno sí ve al paciente como persona y tiene que ver con la imagen y la ética que se forman de quienes los guían y enseñan en la práctica odontológica durante la carrera. Al alumno le piden un mínimo de trabajos y si hace ese mínimo tiene 6 de calificación, si quiere más calificación tiene que hacer mas trabajos. La UACH dice que el 100% de sus programas de estudio están por competencias, entonces como es que piden cantidad y no calidad, ¿Por qué no evalúan por competencias? Además el semestre sí es corto, si toman en cuenta los días inhábiles (puentes), la semana de odontología, el tiempo que remodelaron las clínicas, el alumno no consiguió paciente, cuando no funcionan los compresores, cuando el maestro llega tarde o de plano falta (el alumno no puede iniciar si no hay un maestro presente). También los pacientes cancelan por múltiples razones, ¿o que no pasa eso en la consulta privada? Para que el alumno realice un tratamiento a un paciente existe un protocolo que debe ser autorizado por su maestro, por lo tanto no hace lo que le dé la gana. Estoy de acuerdo en que hay alumnos muy buenos, buenos y malos, igual que los maestros, unos con mucha experiencia y otros recién egresados y algunos que sí son capaces de dar horas extras. Estudiar para comprobar lo que dice el maestro suena a que los maestros son mentirosos y no es así. Hay muchas cosas buenas y malas por comentar, pero lo importante es corregir los errores y no encontrar culpables, sino soluciones. Padres de familia

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