Carlos Jaramillo Vela

La columna

2019-06-10 - Carlos Jaramillo Vela


Una pesadilla llamada Donald Trump


 

México continua sufriendo el embate del presidente norteamericano Donald Trump, quien desde antes de serlo, cuando contaba solo con la investidura de candidato por el partido republicano, ya empezaba a dar advertencia de los posibles dolores de cabeza que causaría a su vecino del sur en caso de llegar a la Casa Blanca. Desde el principio los temas centrales de la agenda de Trump fueron sus xenofóbicas posturas hacia los migrantes latinoamericanos, y su obsesión por  lograr que nuestro país pagara la construcción de un muro anti migratorio en la línea fronteriza de ambas naciones, posicionamientos que imperaron tanto durante su campaña electoral como en la fase inicial de su controversial –e internacionalmente cuestionado- ejercicio de gobierno.

 

Hoy, nuevamente encaminado hacia intereses de tipo electoral, en virtud de su afán por lograr la reelección como titular del gobierno estadounidense, Donald Trump no ha tenido empacho en mostrar con mayor agresividad su intransigente posición hacia el fenómeno migratorio, aplicando para ello una férrea presión sobre el gobierno mexicano a fin de obligarlo a frenar el flujo de migrantes centro y sudamericanos, bajo pena de imponer fuertes cargas arancelarias a las exportaciones de México, en caso de un eventual rechazo de este a colaborar con las pretensiones del presidente norteamericano.

 

Las rígidas propuestas formales planteadas a México por el gobierno que hoy ocupa la Casa Blanca son pública y notoriamente conocidas, pues además de derivar del hecho migratorio real, han sido ampliamente difundidas a través de los medios de comunicación, sin embargo, las verdaderas intenciones que se esconden detrás de estas acciones anti migratorias obedecen a una premeditada estrategia electoral mediante la cual Donald Trump y el partido Republicano están tratando de exaltar subliminalmente el orgullo nacionalista en amplios sectores de la ciudadanía estadounidense, para propiciar en la opinión pública la aprobación generalizada hacia la política anti migratoria de la administración Trump, a fin de obtener la reelección para un nuevo período de gobierno.

 

Para nadie es un secreto el accidentado desempeño que dentro de su nación, así como en el plano internacional, ha tenido el actual presidente de los Estados Unidos, debido tanto a su falta de oficio político como a su controversial personalidad. La intransigencia, la intolerancia y el autoritarismo son algunos de los aspectos que conforman la peculiar forma de ser de Donald Trump, quien, acostumbrado a seguir más el dictado de sus deseos e intereses personales, que el prudente consejo de la asesoría política, es un hombre de comportamiento taxativo e impositivo. ¿Se reelegirá Trump en el gobierno de Estados Unidos? No lo sabemos; lo cierto es que la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca ha sido para México, y para otros países, algo así como una pesadilla.

 




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